viernes, 15 de julio de 2011


AVES VOLADORAS


Tras la extinción de los dinosaurios, hace 66 millones de años, se extinguieron, además de los dinosaurios, muchos tipos de reptiles, otros animales terrestres, animales marinos y diversas clases de plantas. Este gran cambio en la vida de la Tierra marcó el fin del período Cretácico y el principio del Terciario. Pero el mundo no quedó desierto cuando desaparecieron los dinosaurios y otros seres. Es verdad que se extinguieron muchos animales, pero otros sobrevivieron en cantidades astronómicas, desde cangrejos y estrellas de mar en los mares, hasta aves en el cielo, pasando por insectos, serpientes, cocodrilos y mamíferos en tierra. Sin los dinosaurios, había mucho más espacio para otros animales, y los mamíferos y las aves supieron aprovecharlo. Las aves acuáticas y terrestres evolucionaron rápidamente.
      Grandes aves con picos afilados como cuchillas de afeitar se sumergían tras su presa, como por ejemplo el Osteodornis.
      Las aves con patas largas llamadas zancudas, como el correlimos moderno, son una visión familiar en las playas actuales. Una primitiva fue probablemente el Presbyornis.
      Las garzas se parecen a las zancudas, pero pertenecen a un grupo a aves totalmente distinto. La Proardea era un ave muy parecido a una garza actual.
      Hoy existen unos 155 grupos principales o familias de aves. Pero cómo evolucionaron y cuáles están emparentadas entre sí sigue siendo un misterio. Esto se debe a que los fósiles de aves son muy escasos. Hasta ahora no se han encontrado fósiles de los parientes de casi una tercera parte de las familias de aves actuales.
      Los fósiles de ave son muy escasos en la mayoría de los casos por las siguientes razones. Para volar, las aves han desarrollado cuerpos muy ligeros, lo que incluye huesos delicados. Muchos de estos huesos son frágiles, delgados y huecos. Así, el esqueleto de un ave muerta no durará mucho tiempo. Pronto será aplastado y triturado y tienen pocas posibilidades de convertirse en fósiles. Por eso son muy escasos los fósiles de aves comparados con los fósiles de dinosaurios, mamíferos, peces y otros animales.
      La mayor ave voladora fue probablemente el enorme Argentavis, parecido a un buitre.
      Estas tres aves de continuación eran bastante pequeñas. ElAegialornis era un ave primitiva parecida al vencejo. ElArchaeopsittacus era parecido a un loro. El Neanis quizá se parecía al tucán moderno.
      Ahora vamos a ver todas estas aves, en orden según han ido apareciendo.
- Osteodornis: Fue un ave prehistórica como una versión gigante del alcatraz moderno. Era enorme y probablemente se lanzaba en picado sobre el mar para atrapar peces con su largo pico. Vivió hace de 20 a 10 millones de años, en el Mioceno.
- Presbyornis: Era una zancuda primitiva con patas como zancos y cabeza parecida a la de un pato. Algunos expertos creen que pertenece a las zancudas, pero otros opinan que es miembro de alguno de los numerosos tipos de aves extinguidos desde entonces. Medía unos 60 centímetros de altura. Vivió en el período Eoceno, en EE.UU.
- Proardea: Era una versión prehistórica de la garza actual. Como las garzas, las cigüeñas y los ibis modernos, tenía el pico y el cuello largos, igual que las patas. Alcanzaba los 70 centímetros de altura. Vivió en el Eoceno y sus fósiles se encontraron en Inglaterra.
- Argentavis: También llamado ave de Argentina. El nombre se debe a que fue descubierto en este país, en SudAmérica. Fue probablemente la mayor ave voladora conocida. Los fósiles de este gran ave rapaz o de presa, demuestran que se parecía a un buitre gigante. Pesaba 10 veces más que el ave rapaz más pesada actual, el cóndor andino. La más pesada ave voladora moderna es la avutarda de Kori, que pesa unos 18 kilos. Tenía grandes patas provistas de garras y un afilado pico ganchudo. Probablemente cazaba de día y se llevaba a sus víctimas por los aires. Quizá se alimentaba también de la carne de animales muertos. Con una envergadura de 7 metros y medio, probablemente pesaba más de 110 kilos, casi lo mismo que un avestruz actual. Vivió hace desde 6 hasta 5 millones de años, a principios de la época del Plioceno.
- Aegialornis: Era un ave primitiva parecida al vencejo, mucho más pequeño que las monstruosas aves prehistóricas. Tenía alas curvas en forma de hoz. De estar en el aire tanto tiempo como el vencejo moderno quizá incluso dormía mientras volaba. Vivió hace unos 30 millones de años, en el Oligoceno, en Francia.
- Archaeopsittacus: También llamado papagayo o loro primitivo. Era una versión primitiva de loro. Tenía un fuerte pico ganchudo. En sus patas, dos dedos apuntaban hacia atrás y otros dos hacia delante, lo que le proporcionaba un agarre fuerte. Era un excelente trepador. Vivió en el Oligoceno.
- Neanis: Quizá perteneció al grupo del tucán y del pájaro carpintero. Vivió hace 45 millones de años, en el Eoceno, y se han encontrado los fósiles de este ave primitiva en EE.UU.
Tras la extinción de los dinosaurios, hace 66 millones de años, se extinguieron, además de los dinosaurios, muchos tipos de reptiles, otros animales terrestres, animales marinos y diversas clases de plantas. Este gran cambio en la vida de la Tierra marcó el fin del período Cretácico y el principio del Terciario. Pero el mundo no quedó desierto cuando desaparecieron los dinosaurios y otros seres. Es verdad que se extinguieron muchos animales, pero otros sobrevivieron en cantidades astronómicas, desde cangrejos y estrellas de mar en los mares, hasta aves en el cielo, pasando por insectos, serpientes, cocodrilos y mamíferos en tierra. Sin los dinosaurios, había mucho más espacio para otros animales, y los mamíferos y las aves supieron aprovecharlo. Las aves acuáticas y terrestres evolucionaron rápidamente.
      Grandes aves con picos afilados como cuchillas de afeitar se sumergían tras su presa, como por ejemplo el Osteodornis.
      Las aves con patas largas llamadas zancudas, como el correlimos moderno, son una visión familiar en las playas actuales. Una primitiva fue probablemente el Presbyornis.
      Las garzas se parecen a las zancudas, pero pertenecen a un grupo a aves totalmente distinto. La Proardea era un ave muy parecido a una garza actual.
      Hoy existen unos 155 grupos principales o familias de aves. Pero cómo evolucionaron y cuáles están emparentadas entre sí sigue siendo un misterio. Esto se debe a que los fósiles de aves son muy escasos. Hasta ahora no se han encontrado fósiles de los parientes de casi una tercera parte de las familias de aves actuales.
      Los fósiles de ave son muy escasos en la mayoría de los casos por las siguientes razones. Para volar, las aves han desarrollado cuerpos muy ligeros, lo que incluye huesos delicados. Muchos de estos huesos son frágiles, delgados y huecos. Así, el esqueleto de un ave muerta no durará mucho tiempo. Pronto será aplastado y triturado y tienen pocas posibilidades de convertirse en fósiles. Por eso son muy escasos los fósiles de aves comparados con los fósiles de dinosaurios, mamíferos, peces y otros animales.
      La mayor ave voladora fue probablemente el enorme Argentavis, parecido a un buitre.
      Estas tres aves de continuación eran bastante pequeñas. ElAegialornis era un ave primitiva parecida al vencejo. ElArchaeopsittacus era parecido a un loro. El Neanis quizá se parecía al tucán moderno.
      Ahora vamos a ver todas estas aves, en orden según han ido apareciendo.
- Osteodornis: Fue un ave prehistórica como una versión gigante del alcatraz moderno. Era enorme y probablemente se lanzaba en picado sobre el mar para atrapar peces con su largo pico. Vivió hace de 20 a 10 millones de años, en el Mioceno.
- Presbyornis: Era una zancuda primitiva con patas como zancos y cabeza parecida a la de un pato. Algunos expertos creen que pertenece a las zancudas, pero otros opinan que es miembro de alguno de los numerosos tipos de aves extinguidos desde entonces. Medía unos 60 centímetros de altura. Vivió en el período Eoceno, en EE.UU.
- Proardea: Era una versión prehistórica de la garza actual. Como las garzas, las cigüeñas y los ibis modernos, tenía el pico y el cuello largos, igual que las patas. Alcanzaba los 70 centímetros de altura. Vivió en el Eoceno y sus fósiles se encontraron en Inglaterra.
- Argentavis: También llamado ave de Argentina. El nombre se debe a que fue descubierto en este país, en SudAmérica. Fue probablemente la mayor ave voladora conocida. Los fósiles de este gran ave rapaz o de presa, demuestran que se parecía a un buitre gigante. Pesaba 10 veces más que el ave rapaz más pesada actual, el cóndor andino. La más pesada ave voladora moderna es la avutarda de Kori, que pesa unos 18 kilos. Tenía grandes patas provistas de garras y un afilado pico ganchudo. Probablemente cazaba de día y se llevaba a sus víctimas por los aires. Quizá se alimentaba también de la carne de animales muertos. Con una envergadura de 7 metros y medio, probablemente pesaba más de 110 kilos, casi lo mismo que un avestruz actual. Vivió hace desde 6 hasta 5 millones de años, a principios de la época del Plioceno.
- Aegialornis: Era un ave primitiva parecida al vencejo, mucho más pequeño que las monstruosas aves prehistóricas. Tenía alas curvas en forma de hoz. De estar en el aire tanto tiempo como el vencejo moderno quizá incluso dormía mientras volaba. Vivió hace unos 30 millones de años, en el Oligoceno, en Francia.
- Archaeopsittacus: También llamado papagayo o loro primitivo. Era una versión primitiva de loro. Tenía un fuerte pico ganchudo. En sus patas, dos dedos apuntaban hacia atrás y otros dos hacia delante, lo que le proporcionaba un agarre fuerte. Era un excelente trepador. Vivió en el Oligoceno.
- Neanis: Quizá perteneció al grupo del tucán y del pájaro carpintero. Vivió hace 45 millones de años, en el Eoceno, y se han encontrado los fósiles de este ave primitiva en EE.UU.

Anfibios extintos: los filospóndilos

Los anfibios conquistaron la tierra firme hace unos 370 millones de años. Reinaron durante un tiempo, pero tenían que regresar al agua para poner sus huevos. Ésta fue la causa de su caída, como veremos.
      Los anfibios fueron los primeros animales que caminaban a cuatro patas en tierra firme. Evolucionaron a partir de los peces pulmonados. Estos extraños peces podían respirar aire cuando el agua se secaba, y arrastrarse por el fango con sus carnosas aletas hasta encontrar otra laguna donde volver a humedecer su piel.
      Hace unos 300 millones de años aparecieron los primeros reptiles. Vivían en zonas áridas y se multiplicaban sin trabas. Estaban mejor preparados para sobrevivir, por su piel con escamas córneas que los protege de la deshidratación y porque ponían huevos con cáscara dura. Los anfibios no triunfaron porque su delgada piel necesitaba humedad, y sus huevos cubiertos de gelatina necesitaban agua.
      Sólo unos pocos anfibios sobrevivieron junto a los dinosaurios. Entre ellos, los antepasados de los anfibios actuales, ranas, sapos, tritones y salamandras. Cuando llegaron los dinosaurios, los anfibios sólo podían sobrevivir de dos maneras, regresando al agua definitivamente o evolucionando para adaptarse a la tierra.
      Los anfibios que regresaron al agua ya no necesitaban patas para caminar, así que desarrollaron en su lugar miembros para poder nadar.
      Hoy día, los anfibios habitan en estanques, lagos y ríos, no en el mar. Pero uno de ellos sí vivió en el mar en tiempos prehistóricos llamado Aphaneramma.
      Al final del Triásico, debido a que los lagos se secaron, y los cadáveres se amontonaron en el fondo, muchos otros anfibios que habían vuelto definitivamente al agua también murieron.
      Los anfibios que mejor se adaptaron a la tierra firme son los de pequeño tamaño que han sobrevivido hasta hoy, e incluyen los primeros sapos ranas.
      Los tritones actuales se parecen a sus parientes prehistóricos. Sin embargo, su piel es menos delicada. Así consiguen vivir en lugares secos. Todos ellos son voraces cazadores de lombrices, peces pequeños y otros animales pequeños. Además de estos anfibios, hay otro grupo llamado Cecílidos. Son unos curiosos animales sin patas parecidos a grandes larvas o pequeñas serpientes. Se refugian en tierra firme en las zonas tropicales y cazan lombrices e insectos. Uno de los fósiles encontrados data de la época de los dinosaurios, la espina dorsal de un cecílidro Apodos.
      Hacía el final de la Era de los Dinosaurios, los anfibios eran mucho menos comunes. Tampoco hoy son muy numerosos, pero habitaron mucho antes que los dinosaurios. Y también han sobrevivido mucho más tiempo.

LOS FILOSPÓDILOS
      Los filospóndilos son un orden de anfibios extinguidos con aspecto general de tritón, y solo los arcos neurales de las vértebras osificados.
      Vivieron en los períodos carbonífero y pérmico y son ejemplos de ellos el Branchiosaurus, el Ichthyostega, el Eryops, y otros.
- Ichthyostega: También llamado cráneo de pez. Cuando vivió este animal, antes de que los continentes empezaran a separase, Groenlandia estaba más cerca del Ecuador y su clima era bastante cálido. A principios de este siglo se encontraron allí algunos esqueletos de este anfibio. La cola era bastante larga y presentaba una delgada aleta que recorría la parte superior e inferior, casi como en los peces. La forma de los huesos del lomo se parece mucho a la de peces primitivos como elEusthenopteron. Este animal parecido a un pez se movía lentamente por tierra firma, y no se alejaba mucho de los ríos y lagos de agua dulce, donde encontraba comida en abundancia. Era algo mayor que un tejón actual. Parecía un pez con patas. Además, tenía otras características que recuerdan a sus antepasados los peces. Su forma esbelta y ahusada era hidrodinámica, como casi todos los animales nadadores. Su cabeza, de 25 centímetros de largo, era aplanada y acabada en punta. Este animal, uno de los primeros anfibios conocidos, podía vivir en tierra firme y nadar. Los expertos creen que su piel escamosa no era impermeable, pero aun así tenía que introducirse en el agua para buscar sus presas. En tierra, necesitaba una atmósfera húmeda para sobrevivir. Tenía unas mandíbulas largas y anchas, recubiertas de pequeños dientes como púas. Al nadar, probablemente abría la boca, rodeaba con ella a la presa y cerraba las mandíbulas de golpe, en una trampa mortal para la víctima. Las presas solían ser peces y gusanos. Los anfibios fueron los primeros animales con una lengua extensible, capaz de atrapar insectos. Varios anfibios actuales, como las salamandras, tienen la lengua pegajosa, y con ella pueden atrapar fácilmente los insectos que se acercan volando. Quizá el Ichtyostega también tuviera también la lengua pegajosa. La principal pista sobre su tipo de vida es que tenía cuatro miembros donde los peces poseen aletas. Las patas estaban completamente formadas, como las de los animales terrestres, y se unían al cuerpo mediante fuertes huesos. Esto indica que podía sostener su peso en tierra firme. Como los tritones o las salamandras modernas, sus patas se extendían hacia los lados. En estas patas, tanto delanteras como las traseras, tenía 7 dedos. Es uno de los primeros Tetrápodos, animales de cuatro patas, conocidos. Medía alrededor de 1 metro de longitud. Vivió hace 340 millones de años, a finales del período Devónico, en Groenlandia.
- Eryops: También llamada cara estirada. Avanzaba pesadamente por los lagos y pantanos. Los anfibios evolucionaron a partir de los peces. Sus aletas se convirtieron en patas, y los más primitivos empezaron a respirar aire. Los más evolucionados, como este anfibio, empezaron a poner huevos en tierra, como los reptiles. Tenía una cabeza grande y baja que ocupaba una cuarta parte de la longitud de su cuerpo. Sus anchas mandíbulas estaban repletas de pequeños dientes puntiagudos. Como los cocodrilos actuales, tenía un cuerpo largo, que necesitaba sustentarse en miembros robustos. Caminaba con las patas extendidas en ángulo recto, podía levantar el cuerpo del suelo y probablemebte se detenía a descansar, tras recorrer breves trechos. Se alimentaba de peces y crías de anfibio, que cazaba al acecho en las orillas de estanquespoco profundos. Medía hasta 1,8 metros de longitud. Vivió hace unos 250 millones de años, a finales del período Pérmico, en EE.UU.
- Diplocaulus: También llamado tallo con dos pliegues. Era un anfibio de un tamaño semejante al del Ichthyostega. Era un anfibio con una cabeza extraordinaria. Tenía o presentaba una par de alas óseas que sobresalían a ambos lados de su cráneo, en forma de punta de flecha. Los expertos no están seguros por qué la cabeza tenía esta extraña forma, pero quizás ayudaba al animal a nadar. Necesitaba un poco de ayuda en nadar en el agua, pues pasaba la mayor parte del tiempo en tierra. Tenía muchas dificultades para alienarse de plantas, ya que en esa época había muchos depredadores. Poseía 4 dígitos en cada miembro. Vivió hace 270 millones de años, a principios del Pérmico, y se descubrió en Texas, EE.UU.
- Aphaneramma: Este anfibio medía lo mismo que el brazo de una persona adulta. No pudo adaptarse con mucha rapidez a la vida terrestre, así que se adaptó a la marina. Una tercera parte de su longitud real la constituía su larga y estrecha cabeza, con largas y finas mandíbulas y muchos dientes afilados con los que capturaba peces, arrancándoles la carne con dichos dientes. Los fósiles muestran que nadaba en muchos océanos y mares de todo el mundo, antes de desaparecer progresivamente. Medía unos 60 centímetros de largo. Vivió desde hace 240 a 220 millones de años, en el período Triásico.
- Eogyrinus: También llamado anfibio primitivo. Era un anfibio primitivo, como dice su nombre, muy bien adaptado a la vida en el agua. Era un buen nadador, pero sus cortos miembros lo frenaban en tierra firme. Tenía la cola plana, el cuerpo alargado y la cabeza parecida a la de un cocodrilo. Vivió hace 350 millones de años, a finales del Devónico.
- Branchiosaurus: También llamado reptil con branquias o agallas. Era un minúsculo anfibio, no mucho mayor que la palma de la mano de una persona adulta. Se parecía a una salamandra actual, con las mismas patas extendidas y la delgada cola acabada en punta. No tenía huesos en los tobillos ni las muñecas, y por eso algunos expertos creían que en realidad era un renacuajo, perteneciente a un anfibio como el Eryops. Vivió hace 300 millones de años, a finales del Carbonífero y principios del Pérmico, principalmente en Europa.
- Paracyclotosaurus: También llamado paralelo al reptil círculo. Aunque parezca un caimán, sus nunca hubieran podido sostener al animal en tierra firme. Era el anfibio antecesor al Cyclotosaurus. Fue de los anfibios que regresaron al agua. Vivió probablemente en el fondo de ríos y lagos de Australia. Medía unos 3 metros de largo. Tenía 4 dedos en las patas delanteras y 5 en las patas traseras.
- Cyclotosaurus: También llamado reptil círculo. Este anfibio del tamaño de un cocodrilo o la longitud de un coche grande, necesitaba la flotación que le proporcionaba el agua para sostener su pesado cuerpo, ya que sus patas eran muy débiles. Poseía 4 dedos en los miembros delanteros y 5 en los traseros. Medía casi unos 5 metros de longitud. Vivió hace 200 millones de años, a finales del período Triásico, en las aguas continentales de Europa.
- Mastodonsaurus: Este fue probablemente el anfibio más grande de todos. Podía alcanzar un poco más de 4 metros de largo. Sus mandíbulas estaban dotadas de fuertísimos y afilados dientes curvos. Antes se creía que era un reptil, por eso su nombre termina en - saurus (que significa reptil). Poseía 4 dedos en los miembros delanteros y 4 en los traseros, posiblemente unidos por membranas. Vivía en los pantanos poco profundos, y se pasaba la mayor parte del tiempo en el agua.

Evolución de los voladores

 

Evolución de los voladores




DESPEGANDO
      Todos los animales voladores tienen alas de alguna clase para mantenerse en el aire. Las alas son planas por debajo y curvadas por encima, lo que se conoce como superficie sustentadora. Cuando el animal emprende el vuelo, el aire pasa por encima del ala más deprisa que por debajo. Esta diferencia de velocidad hace que el aire empuje al animal volador hacia arriba y lo mantiene en vuelo.
      Los animales como los pterosaurios, las aves y los murciélagos aprendieron a agitar las alas para volar, naturalmente que las aves y los murciélagos siguen haciéndolo. Al aletear, el animal empuja el aire hacia abajo, con lo que se eleva y se mantiene en vuelo. El aleteo permite a los animales voladores recorrer grandes distancias en busca de alimento.
      Algunos animales voladores no agitan las alas, sino que planean. Ciertos reptiles y mamíferos voladores utilizan los pliegues de su piel para planear, ya que se extienden hasta convertirse en superficies sustentadoras durante el vuelo. Muchos animales que aletean pueden planear cuando quieren dar descanso a sus alas. Los pterosaurios y algunas grandes aves primitivas, probablemente aprovechaban las corrientes de aire como si fueran enormes cometas. Cuando el aire chocaba contra el borde de la gran ala sustentadora, el animal se elevaba.
      Las grandes aves actuales, como el albatros, también aprovechan las corrientes de aire para permanecer en vuelo durante horas sin agitar las alas. Un animal volador debe pesar el mínimo posible. Como los huesos son material muy pesado, los animales como los pterosaurios y las aves necesitaban aligerar su peso para poder volar. Por eso desarrollaron huesos huecos, muy ligeros.
      Los huesos ligeros, junto con las alas o pliegues de piel, permitían a estos animales emprender el vuelo y permanecer en el aire cómodamente. Incluso la ave prehistórica más gigantesca era lo bastante ligera para volar.
      Cuando un animal emprende el vuelo, quizá deba cambiar de dirección. Muchas aves tienen largas plumas en la cola, que les ayudan a girar a derecha o izquierda, como un timón. Algunas aves maniobran también con las patas o con las alas.

APRENDIENDO A VOLAR
      Los primeros animales voladores, insectos aparte, fueron los pterosaurios. Estos reptiles voladores aparecieron hace unos 190 millones de años, 70 millones de años antes que la primera ave. Los expertos barajan distintas teorías sobre cómo consiguieron volar estos reptiles.



Evolución de los voladores




DESPEGANDO
      Todos los animales voladores tienen alas de alguna clase para mantenerse en el aire. Las alas son planas por debajo y curvadas por encima, lo que se conoce como superficie sustentadora. Cuando el animal emprende el vuelo, el aire pasa por encima del ala más deprisa que por debajo. Esta diferencia de velocidad hace que el aire empuje al animal volador hacia arriba y lo mantiene en vuelo.
      Los animales como los pterosaurios, las aves y los murciélagos aprendieron a agitar las alas para volar, naturalmente que las aves y los murciélagos siguen haciéndolo. Al aletear, el animal empuja el aire hacia abajo, con lo que se eleva y se mantiene en vuelo. El aleteo permite a los animales voladores recorrer grandes distancias en busca de alimento.
      Algunos animales voladores no agitan las alas, sino que planean. Ciertos reptiles y mamíferos voladores utilizan los pliegues de su piel para planear, ya que se extienden hasta convertirse en superficies sustentadoras durante el vuelo. Muchos animales que aletean pueden planear cuando quieren dar descanso a sus alas. Los pterosaurios y algunas grandes aves primitivas, probablemente aprovechaban las corrientes de aire como si fueran enormes cometas. Cuando el aire chocaba contra el borde de la gran ala sustentadora, el animal se elevaba.
      Las grandes aves actuales, como el albatros, también aprovechan las corrientes de aire para permanecer en vuelo durante horas sin agitar las alas. Un animal volador debe pesar el mínimo posible. Como los huesos son material muy pesado, los animales como los pterosaurios y las aves necesitaban aligerar su peso para poder volar. Por eso desarrollaron huesos huecos, muy ligeros.
      Los huesos ligeros, junto con las alas o pliegues de piel, permitían a estos animales emprender el vuelo y permanecer en el aire cómodamente. Incluso la ave prehistórica más gigantesca era lo bastante ligera para volar.
      Cuando un animal emprende el vuelo, quizá deba cambiar de dirección. Muchas aves tienen largas plumas en la cola, que les ayudan a girar a derecha o izquierda, como un timón. Algunas aves maniobran también con las patas o con las alas.

APRENDIENDO A VOLAR
      Los primeros animales voladores, insectos aparte, fueron los pterosaurios. Estos reptiles voladores aparecieron hace unos 190 millones de años, 70 millones de años antes que la primera ave. Los expertos barajan distintas teorías sobre cómo consiguieron volar estos reptiles.



 

Los mamíferos en el terciario




PERÍODOS GLACIARES
      La nieve y el hielo son divertidos unos días, pero ¿te gustaría verlos todo el año, con temperaturas apenas superiores a 0 ºC? Así eran vastas regiones de Gran Bretaña hace miles de años: cubiertas de hielo y azotadas por vientos gélidos, con nieve todo el año. Esta época se conoce como Edad de Hielo. Muchos grandes mamíferos, hoy extintos, buscaban alimento escarbando la tierra congelada.
      Desde los orígenes del mundo ha habido varias edades de hielo, períodos de un frío intenso, separados por épocas más calidas. Los períodos fríos se llaman glaciaciones, y los cálidos, períodos interglaciales. La Edad de Hielo empezó hace unos dos millones de años, y la última glaciación empezó a remitir hace unos 12.000 a 10.000 años.
      A finales del Terciario, gran parte del mundo disfrutaba de un clima tropical, pero lentamente se volvía más frío. Hielos de hasta 3 kilómetros de espesor empezaron a extenderse desde el Polo Norte. Los ríos de curso rápido se convirtieron en glaciales lentos.
      Para sobrevivir, los animales y las plantas tuvieron que adaptarse al frío o alejarse de él.
      Cuando el casquete polar ártico avanzaba hacia el Sur, la vegetación y los animales lo precedían.
      Los renos y los lemmings actuales viven alrededor del Círculo polar ártico, pero sus fósiles indican que durante las glaciaciones emigraban hacia el Sur, llegando hasta Francia y Texas, EE.UU.
      Los mamíferos tienen una ventaja sobre otros muchos animales: poseen sangre caliente. Así, consiguen permanecer activos aunque haga frío; en cambio, los reptiles y los anfibios de sangre fría, se congelarían.
      Los mamíferos como el mamut y el rinoceronte lanudo desarrollaron abrigos de pelo largo y tupido, y una gruesa capa de grasa bajo la piel para protegerse del frío.
      Otra manera de ahorrar calor es crecer. Muchos mamíferos de la Edad de Hielo eran mucho mayores que sus parientes actuales. El mamut estepario medía más de 4 metros y medio hasta la cruz, y pesaba más del doble que uno de nuestros elefantes.
      Se pierde mucho calor a través de las partes del cuerpo que sobresalen, como las orejas, la nariz, la cola o los pies. Si estas partes son más pequeñas, se pierde menos calor. Muchos mamíferos de la Edad de Hielo tenían las orejas y la nariz pequeñas.
      Hace unos 11.000 años, cerca de la actual ciudad de Los Ángeles, California (EE.UU.), había estanques naturales de densa y pegajosa brea, que surgía de las profundidades y creaba una trampa mortal. En la superficie se acumulaban hojas y agua de la lluvia, ocultando la brea.
      Por allí paraban elefantes, caballos, ciervos y perezosos terrestres, que se acercaban a beber y se quedaban pegados. Cuando forcejeaban, presas del pánico, llamaban la atención de carnívoros cono los felinos con dientes de sable y lobos feroces, que se abalanzaban sobre sus víctimas y también se quedaban pegados. Lentamente, los animales se hundían en la brea.
      Con el paso de los años, miles de animales quedaron atrapados en esos pozos de brea, que es un conservante excelente. Recientemente, los hombres han excavado los pozos para desenterrar esqueletos, e incluso carne y pelo, en perfecto estado.
      Los pozos de La Brea se formaron durante un período interglaciales cálido. La capa de hielo se retiró hacia el Norte, y los animales la siguieron, Cuando el hilo volvió a avanzar, a lo largo de miles de años, los animales regresaron al Sur. Lógicamente, los mamíferos no seguían el hielo, sino al alimento. Las plantas sólo crecen si la temperatura es adecuada para ellas, y los animales tienen que seguir a las plantas.
      Durante los períodos interglaciales, los animales amantes del calor iban hacia el Norte. Se han encontrado fósiles de elefantes e hipopótamos en Inglaterra septentrional. Los jabalíes, bisontes, ciervos, leones de las cavernas, osos pardos y hienas también vivían más al Norte que sus descendientes actuales.
      Los mamuts, mastodontes, rinocerontes lanudos y osos de las cavernas de la Edad de Hielo se extinguieron, quizá debido a la selección natural. Cuando el mundo se calentaba, los mamíferos mejor adaptados al calor ocuparon su puesto, pero quizá nosotros consigamos que también ellos se extingan.
      Durante la última gran glaciación, hace desde 30.000 a 10.000 años, se extendieron por el mundo varios pueblos prehistóricos. A menudo parece que los grandes mamíferos desaparecieron cuando llegaron los hombres. Los cambios climáticos y la caza humana hicieron que los espléndidos mamíferos de la Edad de Hielo se fueran para siempre.
      Nadie sabe con seguridad qué provoca una glaciación. Los cambios en los vientos del planeta, las corrientes oceánicas, las nubes y las lluvias son importantes. Las glaciaciones pueden producirse cuando la mezcla de estas condiciones deriva en un enfriamiento. O quizá se deba a un ligero balanceo de la Tierra en su rotación por el espacio. Muchos científicos creen que la última glaciación prosigue, y que vivimos en un período interglacial. En los próximos 20.000 años, el clima podía volver a enfriarse.

CABALLOS Y ANTEPASADOS DE ELLOS
- Mesonyx: Era un animal veloz del tamaño de un lobo con muelas puntiagudas capaces de despedazar la carne y triturar los huesos. Pero aunque era un carnívoro depredador, pertenecía a un grupo emparentado con los caballos actuales.

RINOCERONTES
- Arsinoitherium: También llamado animal de Arsinoe. El nombre se debe a la reina que gobernaba el lugar donde fue descubierto. Era de la longitud de un rinoceronte. Su voluminoso cuerpo estaba sostenido por cuatro robustas patas. Tenía dos grandes cuernos planos que sobresalían inmediatamente encima del hocico, uno junto al otro. Los cuernos estaban cubiertos por una capa de piel, como los cuernecillos de una jirafa. Los cuernos tenían aberturas que los hacían casi huecos. Se alimentaba de plantas y hojas duras. Vivió hace unos 36 millones de años, en el Oligoceno, en Egipto y Oriente Próximo.
- Dicerorhinus: Los cuernos de los rinocerontes están hechos de pelo. Un manojo de pelos comprimido es sorprendentemente fuerte. Este rinoceronte prehistórico tenía dos cuernos, uno detrás del otro, el más largo delante. Vivió hace más de 1 millón de años, en el Pleistoceno, en Europa Central.

ROEDORES
- Epigaulus: Del tamaño de un conejo pequeño, pertenece al grupo de los roedores, que incluye los ratones, las ratas y los castores. Se parecía a un castor. Este extraño animalito tenía un par de cortos cuernos triangulares que sobresalían de la parte superior de su morro. Los machos quizá los usaran para luchar. Tenía largas garras. Vivió hace 20 millones de años, en el Mioceno, en las regiones boscosas de Texas, en el medio Oeste norteamericano.

CIERVOS
      Las cuernas o astas son la estructura que crece más deprisa. En cien días, las astas pueden crecer hasta alcanzar la longitud de tu brazo. Para crecer a un ritmo tan increíble hace falta mucha energía. Algunos científicos creen que los machos utilizan tanta energía para desarrollar sus cuernas como las hembras para gestar sus crías.
      Cuando las astas crecen, están protegidas por una capa de piel suave como el terciopelo. En primavera, las cuernas viejas caen y dejan al descubierto la base de las nuevas.
      Los ciervos tienen cuernas. Los toros y los antílopes tienen cuernos. Normalmente, sólo los machos tienen grandes astas, aunque algunas hembras de caribú y reno también las tienen. A diferencia de los cuernos, las astas son de hueso macizo y se cambian cada año. Los carnívoros no necesitan cuernos, ya que tienen sus dientes y garras para defenderse.
- Eucladoceros: También llamado astas bien ramificadas. Es un buen nombre para un ciervo cuyas cuernas podían alcanzar una longitud de casi 2 metros. Este animal, hoy extinto, tenía también espléndidas astas, con muchas ramificaciones que tomaban direcciones distintas, como si se tratara de un perchero.
- Cranioceros: Sus astas se parecían mucho a cuernos puntiagudos: tenía dos verticales en la frente y una tercera curvada hacia atrás, entre las orejas. Vivió desde el Mioceno hasta el Plioceno, en América del Norte.
- Hoplitomeryx: Tenía cinco astas en forma de cuerno, tres de ellas apuntando atrás y otras dos más pequeñas hacia delante, además de dos colmillos característicos.
- Syntheroceras: Hoy existen mamíferos con cuernos encima de la cabeza, y otros con cuernos en el hocico, pero en épocas prehistóricas vivió un extraño animal que tenía cuernos en los dos sitios. Era un mamífero con pezuñas, muy poco habitual, de un tamaño parecido al de un ciervo actual. Pertenecía al grupo de mamíferos con pezuñas llamados Artiodáctilos. Estaba provisto con un sistema de cuernos en la cabeza, que medía 45 centímetros desde la nuca a la punta del hocico, muy original. De la punta del hocico brotaba un cuerno en forma de Y que podía medir hasta 37 centímetros de longitud, tanto como la longitud del brazo de un niño y parecía un tirachinas. A veces este cuerno podía ser más largo que la cabeza del animal. También tenía dos cuernos más cortos y curvos detrás de las orejas, que coronaban su cabeza. Protegido por estas cuatro puntas afiladas, podía habérselas ensartado a cualquier depredador que intentara atacarle. Los cuernos eran mucho mayores en los machos que en las hembras, y a veces éstas últimas tenían ausencia de ellos. Esto significa probablemente que los machos los utilizaban para luchar unos contra otros y controlar a las hembras del rebaño. Los cuernos estaban compuestos de hueso muy duro y protegidos por una capa córnea. Esta capa se renovaba cada año, como ocurre con los cuernecillos de las jirafas actuales. Cuando vivió este mamífero, gran parte de la superficie de la Tierra se volvió más seca y cálida. Las grandes llanuras cubiertas de hierba empezaron a imponerse sobre los bosques y selvas. Se adaptó particularmente bien a este entorno. Tenía fuertes dientes para mascar y triturar las hierbas duras y matorrales. La hierba es un alimento muy difícil de digerir, y por eso poseía varios estómagos que le ayudaban en el trabajo, como las vacas actuales. Medía casi 2 metros de longitud total. Vivió desde hace 27 a 10 millones de años, durante casi todo el Mioceno, y pastaba en las vastas llanuras de América del Norte.
En este desfile de monstruos prehistóricos, destaca un mamífero de esbelto cuerpo y pintoresco aspecto: el Synthetoceras, que vivió en NorteAméricadurante el plioceno. En su elegante estructura, en sus finas patas, en su ágil andar, este rumiante recuerda a los ciervos y antílopes, de los cuales, además, es un lejano antepasado. Sin embargo, a este campeón de belleza no le falta el toque de lo antediluviano. Se trata de la cabeza, que parece una especie de percha, con un surtido de extraños cuernos: dos encima de cabeza, y un tercero, ahorquillado y en forma de "Y", en la punta del hocico. Debía tratarse de un arma muy peligrosa, que nuestro pacífico rumiante sólo empleaba en casos extremos: en... legítima defensa.
¿Sabíais que con el Synthetoceras se extinguieron, hacia el final del plioceno, también el Protoceras y el Syndyoceras, que habían aparecido en la Tierra en períodos precedentes al suyo?
Una escenita doméstica: mamá Syntheroceras amamanta amorosamente a su pequeño, mientras, un poco más distante, el papá vela por su familia. Los pequeños y las hembras de estos mamíferos estaban desprovistos de cuernos.
Enemigos del Syntethoceras eran unos feroces perros parecidos a hienas, los Osteoborus, de poderosas mandíbulas capaces incluso de triturar los huesos. Asaltado por una jauría de estos depredadores, al Synthetocerassólo le quedaba la huida.
En la estación del celo, para conquistar a las hembras, los machos delSynthetoceras combatían furiosamente entre sí, al igual que hacen los ciervos; los singulares cuernos que estos rumiantes llevaban encima de la nariz debían causar graves heridas. Los mismos eran también el único recurso, además de la fuga, de que disponían estos animeros para defenderse de sus muchos enemigos.
El más antiguo antepasado conocido del Synthetoceras es el ágilProtoceras del oligoceno, del tamaño de un sabueso, que tenía sobre la cabeza ocho cuernos apenas esbozados. De éste derivó el Syndyoceras, del mioceno, del tamaño de un ciervo; sus cuernos anteriores unidos en la base, formaban una especie de "V". Perteneciente a una rama colateral, encontramos al Cranioceratus del mioceno y pleistoceno; poseía un largo cuerno que salía de su nuca.

CABRAS
- Paleoreas: Este pequeño animal tenía dos cuernos rectos que se enroscaban en espiral, como el actual oryx de Arabia. Tanto el macho como la hembra tenían cuernos. Vivió hace más de siete millones de años, en el Mioceno, en Europa, Asia y el norte de África.

JABALÍES
- Archaeotherium: También llamado animal antiguo. Se alimentaba de plantas y raíces que desenterraba con su largo hocico. Se parecía a un jabalí verrugoso, y le llegaría a la altura de la cintura a una persona adulta. Su enorme cabeza presentaba varios colmillos, y en la mandíbula inferior, extrañas protuberancias óseas. Vivió hace 30 millones de años, en el período Oligoceno.

PRIMATES
- Pliopiteco: Es un género de primates fósiles miocénicos, antropomorfos y relacionados más especialmente con los gibones.
- Plesiolestes: Este género de primates arborícolas de pequeño tamaño, que vivieron en la época eocena. Su única especie conocida es elPlesiolestes problematicus, cuyos restos, los más antiguos de entre los primates, se han hallado en Wyoming.
- Plesiadapis: Sus fósiles, encontrados en Crazy Mountain Basin, Montana, EE.UU., muestran que era un animal parecido a los lemures actuales y que podía corretear entre los árboles. Algunos científicos creen que era un primitivo miembro de nuestro propio grupo de mamíferos, los primates.
- Aegyptopithecus: Era un pequeño simio, del tamaño de un gibón, que vivó en las tupidas selvas que en otro tiempo cubrían las regiones desérticas de Egipto. Tenía la frente estrecha y un hocico prominente que empezaba debajo de los ojos. Es un antepasado de los simios modernos. Vivió hace 28 millobes de años, en el período Oligoceno.
- Gigantopithecus: Era un simio gigante. Algunas personas creen que aún sobrevive en el Himalaya, y que es el origen de la leyenda del yeti.

CREODONTOS Y OTROS CARNÍVOROS
      El Ictitherium fue uno de los primeros hiénidos. Los felinos fueron los primeros cazadores furtivos. Mataban a sus presas atacándolas por sorpresa. En el Pleistoceno, los grandes mamíferos eran presa de los dientes de sable. Los osos, como el Agriotherium, se hicieron omnívoros. Los mapaches y los coatías actuales son pequeños cazadores arbóreos, pero el Chapalmalania era enorme. Las comadrejas, los armiños, las mangostas y las civetas actuales son pequeños carnívoros que cazan entre los matorrales. Un grupo de carnívoros de tipo actual está completamente extinto, los Anficiónidos, uno de ellos el Amphicyon. Los carnívoros acuáticos y los animales actuales que comen peces también están emparentados con los carnívoros primitivos. Las fosas, los leones marinos y las ballenas descienden de una misma rama.

HIÉNIDOS
- Ictitherium: También llamado bestia pez. Fue uno de los primeros hiénidos. Se trataba de un carroñero, o sea que comía animales muertos, y además cazaba. Se parecía bastante a las civetas actuales.

OSOS
- Agriotherium: Los osos, como este animal, abandonaron la dieta exclusivamente carnívora de sus antepasados carnívoros y se hicieron omnívoros. Como los osos de hoy, comía bayas, insectos y peces además de carne, como un oso bezudo.

MAPACHES
- Chapalmalania: Este animal era enorme, del tamaño de un panda gigante actual, pero era un antecesor de los mapaches y los coatíes, que, como son básicamente cazadores arbóreos, por eso tienden a ser pequeños. Este mapache gigante era también vagamente similar al panda actual. Poblaba América del Sur en el Plioceno.

ANFICIÓNIDOS
- Amphycion: Es un representante del grupo de los Anficiónidos, y le daba el nombre. Este grupo está completamente extinto, a medio camino entre los osos y los cánidos. Este mamífero se parecía a estos dos animales. No tiene ningún descendiente. Vivió en el Mioceno en Europa.



Durante
 más de un siglo, los dinosaurios han fascinado tanto a los científicos como al público en general, a jóvenes y viejos. Sobre todo los gigantescos huesos fosilizados de los dinosaurios y de otros animales extintos, que se han descubierto entre las rocas de Europa y de América del Norte, han desempeñado un papel fundamental en numerosas controversias científicas, en especial a lo largo de los primeros años de existencia de la geología y la zoología como ciencias diferenciadas. ¿La Tierra es verdaderamente antigua? ¿Se han extinguido algunos animales? ¿Se produjo una evolución? En la actualidad, los dinosaurios no ocupan un lugar menos importante como centro de la paleobiología, que es el estudio de la vida y la evolución de los organismos antiguos. Todavía queda mucho por aprender.



Árbol genealógico de los animales

 

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domingo, 10 de julio de 2011

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